Reservar Barato en Ryanair

jueves, 10 de marzo de 2011



Muchos de vosotros seguro que os habéis visto sorprendidos cuando, a comprar un atractivo billete de avión que se anunciaba a 7€, hemos terminado pagando casi 50€. ¿De dónde salen toda esa diferencia? ¿Hemos solicitado algo que no debíamos? Pues bien, aquí viene una pequeña guía de cómo evitar imprevistos económicos al reservar un billete en Ryanair.

1. Tipo de billete
Dependendiendo del billete que hayamos adquirido, podemos encontrarnos con un aumento sustancial en su coste. Lo más básico es facturación en línea gratuita, que evita que se sume al coste verdadero del billete, otros 6€ más. Los billetes etiquetados como sin tasas, evitan que se añadan las tasas correspondientes al vuelo (variables), pero en principio no nos exime de pagar los 6€ de facturación en línea.

2. Seguro de viaje
Seamos realista, ¿qué sentido tiene solicitar un seguro de viaje? Personalmente, creo que se trata de un gasto superfluo que rara vez nos va a ser necesario. Llegados a este punto, cada uno es libre de hacer lo que desee, pero si queremos desactivar esta opción, será complicado encontrarla. Tan dificil, como buscar entre Latvia (Letonia) y Lithuania (Lituania).  

3. Embarque prioritario
Esta opción nos permite acceder al avión antes que nada, para elegir los mejor asientos, ya que Ryanair no los numera. Mi consejo es que, si eres joven o no te importa llegar bastante antes de tiempo, te saltes esta opción y llegues pronto al aeropuerto. El Embarque Prioritario cuesta 3€ por trayecto y poca gente lo contrata, así que probablemente subamos los décimos al avión si nos ahorramos este gasto y llegamos a la puerta de embarque pronto.

4. Maletas a facturar
Las compañías aéreas de bajo coste permiten llevar en cabina una maleta bastante aceptable en cuanto a tamaño, y esto lo dice una mujer. Las medidas máximas que permite esta compañía son 55 x 40 x 20 cm, y 10 kg de peso, lo que nos permite llevar ropa para bastantes días. A no ser que tengamos pensado traer cosas de nuestro destino, o pasar muchos días fuera, no vale facturar maletas. El coste de una maleta de 15kg es de 15€, y el de una maleta de 20kg, 25€. Es posible añadir otra más tarde, aunque curiosamente, en esta etapa no aparece esta posibilidad. Si la maleta pesa demasiado al llegar al aeropuerto, tendremos que pagar 20 € por kilo extra. Y si aparecemos con una maleta más de lo previsto, el coste será de  45 € por maleta y por vuelo. Así que debemos tener MUY claro lo que llevamos y cuándo lo llevamos.

5. La Tarjeta de embarque
Desde 15 días antes de tomar el vuelo, hasta unas pocas horas antes, podemos imprimir en casa la tarjeta de embarque. Este paso es muy recomendado ya que, si nos olvidamos, tendremos que pagar 40€ más por vuelo... por un simple papel. Nunca la tinta y el papel de impresora fueron tan caros.

6. Y ahora... a pagar
La página web no nos indica que existen unos gatos derivados de la forma de pago hasta que tenemos que soltar la pasta. De hecho, desde el pasado año, la única manera de no pagar gastos de pago consiste en usar una tarjeta Mastercard Prepaid® (una tarjeta de prepago). Con las otras tarjetas, será necesario pagar 5 € por vuelo. Por lo pronto, he sido incapaz de encontrar dicha tarjeta, así que si alguien sabe dónde se puede conseguir, yo y mi bolsillo os lo agradecermos.

So, have a nice... and cheap flight!





24 horas en Peñafiel

domingo, 6 de marzo de 2011

Después de muchos fines de semana seguidos con mal tiempo, o demasiado cansados como para salir de casa, ayer decidimos pasar el día en Peñafiel (Valladolid). Para llegar a esta bonita villa, vale la pena acceder por carreteras nacionales, en las que varios bosques de secano y viñedos flaquean nuestro camino hasta llegar allí.

Finca Vega Sicilia de camino a Peñafiel



 A la hora de visitar Peñafiel, existen una serie de bonos que merece la pena estudiar, según nuestras expectativas:

Bono Cultural básico:  6€/persona, hay dos tipos:  
Uno nos permite visitar el Castillo de Peñafiel, el Museo Provincial del Vino y otro, a elegir entre el Museo Comarcal de Arte Sacro o el Centro Cosivisión/ Pintia, Poblado Vacceo). 

Con otro, podemos visitar la Casa Museo de la Ribera y otro, a elegir entre el Museo Comarcal de Arte Sacro o el Centro Cosivisión/ Pintia, Poblado Vacceo). 

Bono cultural total: 11 €/ persona. Podemos acceder al Castillo de Peñafiel, el Museo Provincial del Vino, la Casa Museo de la Ribera, el Museo Comarcal de Arte Sacro y Centro Cosivisión/ Pintia, Poblado Vacceo).
      También podemos encontrar bonos de ocio o enoturísticos, pero eso lo dejaremos para visitas más largas. En nuestro caso nos inclinamos por el primero de todos.

      Una cosa interesante del servicio de turismo de Peñafiel, es que permite descargarnos una guía interactiva sobre la ciudad. Sólo necesitamos conectar el bluetooth del móvil... et voilà! Con eso y poco más, podemos pasar un día muy agradable en esta villa.

      Así pues, empezamos la visita...


      Castillo de Peñafiel

      Fachada lateral del castillo
      El castillo de Peñafiel comenzó a levantarse en el siglo X, aunque su aspecto actual es producto de las importantes intervenciones que tuvieron lugar durante los siglos XIV y XV. Esta fortaleza medieval fue declarada Monumento Nacional en 1917. La visita guiada dura aproximadamente 40 minutos, y las vistas de la zona desde lo más alto son verdaderamente impresionantes.


      Museo del vino

      Probando el olfato en el museo
      Interactivo y muy entretenido, es una buena manera de terminar la mañana antes de ir a comer. Este museo nos presenta un recorrido por la historia y la cultura del vino, que acerca al turista las técnicas de producción y elaboración de alguno de los caldos más afamados del mundo. Por cierto, tiene un apartado de reconocimiento de olores en el vino que resulta muy entretenido.



      Centro Cosovisión - Poblado Vacceo

      Coso de Peñafiel
      El coso de Peñafiel, declarado Bien de Interés Cultural en 1999, es un espacio público creado en la Edad Media para albergar festejos taurinos. El recinto está formado por 48 edificios de dos y tres plantas construidos en adobe, piedra y madera, unos materiales que componen un espacio rectangular con dos accesos, uno en el norte y otro en el oeste. En los edificios de la Plaza del Coso destaca la abundancia de balcones de madera muy decorados con motivos tales como hojas, flores o frutos.He visitado muchas ciudades, pero nunca había visto al parecido. Acoge la Bajada del Ángel y las fiestas de San Roque, una especie de San Fermín Vallisoletano que este verano ¡no pensamos perdernos!

      El museo del Poblado Vacceo presenta una reconstrucción de la vida diaria de los Vacceos, uno de los primeros pueblos con presencia en la Meseta Norte. 

      Y después de tanto museo y tanto paseo, la gran pregunta es:  


      ¿Dónde comemos?

      Pues bien, mucha gente nos recomendó para quitar el cuidado, como decía mi bisabuela, el Molino de Palacios. Sin embargo, nuestro presupuesto es bastante más ajustado, por lo que decidimos comer en otro restaurante llamado Chicopa (C/Derecha al Coso). A 13 € por barba el menú, vinito incluído y comimos bastante bien. 

      Así que, por último, os dejo una foto del pisto casero que me alegró el día...  

      ¡que aproveche!


      ¿Quién tiene hambre? - Comida y Bebida en Ryanair

      lunes, 28 de febrero de 2011

      No se si a vosotros os sucederá lo mismo, pero cada vez que me subo a un avión de Ryanair,  derrepente me muero de hambre. Probablemente tenga la culpa ese peliculiar, inconfundible y atrayente aroma de la sopa de champiñones de sobre... no sé que tiene, que activa mi hipotálamo como pocas cosas lo hacen en este mundo. Eso, o quizá sólo sea producto del capricho... No lo sé, pero es así.

      Y a este respecto, en contra de lo que mucha gente piensa, los aviones no son como los cines de mi tierra: aquí se puede llevar la comida de casa. Eso sí, ojo con la bebida o los productos semisólidos (aka potitos etc), ya que:
      • No pueden introducirse bebidas calientes.
      • No podemos introducir líquidos en cantidades superiores  a 100 ml. 
      ¿Hablamos de pasta? En general, los precios que viene costando comer a bordo, son los siguientes:




      Comida

      Barras de chocolate y caramelos: depende de la marca, están entre 1 € y 3 €.
      Bollos: 2.50 €.
      Sopa: 3.60 € (mmmm...sopa...).
      Pizza: 4.50 €.
      Perrito caliente: 5 €.
      Hamburguesa con queso: 5 €.
      Bocadillos: 5 €.
      Ciabatta jamón queso : 5.60 €.
      Chicken Caesar Wrap: 5.95 €.


      Bebidas

      Refrescos y zumos: 1.80 €.
      Botella de agua, con o sin gas (500 ml): 3 €.
      Café, té o chocolate: 3 €.
      Red Bull: 3.50 €
       Cerveza (la marca varía según el vuelo): 4.50 €.
      Alcohol (botellín de 25 ml, ron, vodka, whisky, ginebra, coñac): 5.50 €.
      Vino (37,5 ml, principalmente merlot, chardonnay): 5.95 €.


      ... et bon appetit!


      En Metro por Bruselas

      domingo, 19 de diciembre de 2010

      Bruselas es la capital en la que reside el Parlamento Europeo. Es un modelo de organización para el resto de países de la UE, la cabeza de los dirigentes que día tras día intentan que la vieja europa no decaiga.

      Bruselas es orden, responsabilidad y saber estar.

      Y como todo en la vida, existe una expeción que confirma la regla: el metro bruselés.


      Por las noches, parece que el tiempo se hubiera parado, y sólo unos pocos viajeros te acompañan en tu recorrido. Gente peculiar por lo general, aunque también puedes encontrarte con algún erasmus volviendo a casa o un viajero despistado.




      Lo curioso de este metro belga es lo siguiente: la mitad de las veces, no existe control de acceso. Los tornos no funcionan, no existe personal de vigilancia ni interventores. Con lo cual, muchísima gente entra y sale de las bocas de metro sin pasar el billete por el torno. Si hablas con españoles residentes allí, te dirán que no vale la pena comprar ticket, sobretodo si usas determinadas paradas en las que nunca funcionan los tornos ni hay seguridad. Ahora, si te pillan, la multa de 300€ está servida.

      Por cierto, que los billetes de 24h no duran un día, si no hasta las 2am del día siguiente al de la compra.

      Así que aquí lo tenéis, un pequeño paraiso de anarquía en la organización marcial europea =)

      Dónde dormir (o no) en Dublín, Irlanda




      Dublín es una ciudad que se caracteriza por el buen ambiente y afán juerguista de sus gentes. Realmente es difícil ir a Irlanda y no terminar de alguna manera en un pub bebiendo cerveza y conversando animadamente con alguien de la zona.

      Mi último paso por Irlanda se debió a un congreso veterinario al que decidí asistir para mejorar un poco mi formación. Junto con una compañera veterinaria madrileña, decidimos dormir en un albergue en lugar de un hotel. Y ahora viene la pregunta, ¿por qué ir de congreso y sufrir las incomodidades de un albergue lleno de interraileros? Pues bien, porque soy veterinaria, pero también soy becaria... y lo de becario precario se dice por algo.

      Fuimos a dar con nuestros huesos en el Jacob's Inn, justo al lado de la estación en la que todas las mañanas teníamos que coger el tren a Malahide para asistir al congreso.

      Limpio, una habitación de seis literas en la que sólo nos encontramos con otras dos personas, baño propio... hasta ahí todo estupendo. Una única pega: había muchísima gente y demasiado ambiente. Un tipo a "salí a buscar la fiesta... y la fiesta estaba en casa". Gente, gente, gente y más gente. Por todas partes y a todas horas: en los pasillos, en el ascensor, en la sala común, en la sala de taquillas, en las cocinas, en las escaleras, en la entrada, en los ordenadores. Familias de 14 alemanes clónicos, parejas de franceses hippiosos/piojosos, ingleses de fiesta, españoles de erasmus, padres solteros viajando por el mundo con sus hijos... absolutamente de todo.

      No estoy criticando el sitio en absoluto. Si queréis un lugar en Dublín en el que dejar las maletas y pasar de juerga unas 22 horas al día, habéis llegado al sitio recomendado, porque tienen actividades todas las tardes, todas las noches y todos los días. Y sin moveros de "casa"... ¿se puede pedir más?

      Ahora, si vais de congreso, o a algo más serio... no paguéis la novatada, que para eso ya estoy yo.

      Areopuerto de Charleroi - Bruselas (y vuelta...)

      Otra pequeña odisea la que voy a relatar hoy: cómo ir del aeropuerto de Charleroi a Bruselas y vuelta.


      No tengo muy claro si soy la única en el mundo , pero cada vez que tengo que coger un avión, mi sentido de la orientación hace aguas; de verdad me gustaría saber que no estoy sola en el mundo. En el viaje de ida me suelo organizar bastante bien, pero el de vuelta siempre termina con carreras esquizoides de un lado para otro, e imaginándome a mí misma durmiento en uno de esos "comodísimos" asientos con los que los aeropuertos nos ayudan a aplacar las horas de espera.


      Aeropuerto de Charleroi - Bruselas
      (Gare du midi)

      La salida de la terminal de llegadas de este aeropuerto es muy sencillita, los pasillos te obligan a dirigirte directamente al exterior. En el mismo momento en el que el aire belga nos recibe, encontramos una taquilla al fondo a la derecha en la que se venden los billetes de autobus: 20 eurazos ida y vuelta, lo mismo que nos costaron los billetes Valladolid - Bruselas. Que gracia, ¿no? De cualquier forma, es mucho más barato que coger un taxi, que puede salirnos por un mínimo de 120€.

      ¡Cuidado! En muchas webs que he encontrado, afirman que los autobuses esperan a los vuelos. de última hora. Grandísima mentira, aquí no se espera a nadie, si tu vuelo llega más tarde de la media noche, estás perdido.

      Vamos a ser positivos: conseguimos billetes de bus. Éste se coge allí mismo, no hay más que ponerse a la cola de pasajeros ansiosos a llegar al centro. Es aproximadamente 1h 15min, aunque depende bastante del tráfico.

      El bus te abandona a tu suerte en la Rue de France - Place Victor Horta ¡Y ya estamos en Bruselas!






      Bruselas (Gare du midi) - Aeropuerto de Charleroi

      Algo muy importante si no queréis quedaros tirad@s en Bruselas, es comprar un billete de bus de ida y vuelta en el aeropuerto. Las colas que puede organizarse a la hora de subirse hacia Charleroi recuerdan a las rebajas de enero, sin exagerar. También es buena idea llegar al menos con media hora de antelación a la salida del bus, para evitar sustos como el citado overbooking.

      El bus se coge en el mismo sitio en el que os dejó. Marcadlo en un mapa el día que lleguéis, más aún si es de noche... ya sabéis que a poca luz, todos los gatos son pardos.

      Si aún así no os aclaráis, hay un montón de gente amable que intentará explicaros dónde está la parada. ¡Cuidado! dejad bien claro que vais al aeropuerto de Charleroi y no a la ciudad de Charleroi: una linea de bus no tiene nada que ver con la otra.

      Una vez en el aeropuerto, los mostradores y controles de seguridad está en la misma entrada: no tiene pérdida.

      ¡Buen viaje!

      Long Time No See...



      ... que dicen los ingleses, supongo. Es cierto, llevo demasiado tiempo sin escribir en este blog, lo que no quiere decir que no tenga cosas que contar. Lo cierto es que tengo mucho en el tintero, pero han sido unos cuantos meses demasiados locos: contrato, tesis, proyectos, vida en pareja...

      Al fin, unos meses después, mucho más estabilizada, ¡vuelvo a escribir! Empezando por esta tarde, y si es posible continuaremos durante las laaaaargas vacaciones de Navidad que me he ganado este año. Así que nada...


      ¡Nos vemos pronto, gente!